En los últimos partidos, R. Aliendro ha demostrado ser el corazón del mediocampo de Vélez Sarsfield. Su capacidad para distribuir el balón y recuperar posesión ha sido fundamental. En el partido contra Rosario Central, Aliendro no solo ayudó a construir jugadas, sino que también interceptó varios ataques rivales, lo que le valió elogios tanto de sus compañeros como del cuerpo técnico.

Su lectura del juego es impresionante. En una jugada notable, interceptó un pase, corrió hacia adelante y asistió a M. Arias para un gol crucial. Esta habilidad para conectar defensa con ataque es lo que más se destaca en su juego. La multitud aprecia su estilo de juego combativo y efectivo, precisamente lo que necesita Vélez Sarsfield para ser competitivo en la Liga.

El aporte de Aliendro ha sido imprescindible para equilibrar la estrategia del equipo. Su trabajo incansable en el campo, apoyando tanto a la defensa como al ataque, le ha ganado un lugar privilegiado en el esquema táctico del entrenador. Los aficionados están emocionados por verlo crecer como jugador clave para el futuro del club.

Ser un mediocampista defensivo implica sacrificio, pero Aliendro parece disfrutar de cada momento. Su conexión con T. Andrada le ha permitido liberar espacio en el medio campo, generando más oportunidades. Como redactor que ha seguido a Vélez Sarsfield a lo largo de la temporada, estoy seguro de que su rendimiento influenciará las ambiciones del equipo en esta y en las próximas temporadas.