En la última temporada, Á. Busso ha sido un baluarte en la defensa de Vélez Sarsfield, no solo por su habilidad técnica, sino también por su capacidad de liderazgo. Con solo 24 años, ha demostrado que puede manejar la presión de los partidos de alta intensidad. Cada vez que el silbato suena y se inicia el juego, su concentración es palpable; siempre está donde debe estar, anticipándose a las jugadas del equipo contrario.

El 15 de octubre, durante el enfrentamiento contra All Boys, Busso fue clave en la obtención de un empate 0-0, manteniendo su portería a salvo. Su estilo de juego se caracteriza por una lectura extraordinaria del juego, lo que le permite posicionarse adecuadamente en el campo. Además, con el apoyo del público de Vélez Sarsfield en el Estadio José Amalfitani, su rendimiento se magnifica. Cada intercepción y despeje del balón genera un estallido de aplausos entre los aficionados, lo que eleva la moral del equipo.

Busso también es conocido por su capacidad para construir jugadas desde atrás. En varias ocasiones ha proporcionado asistencias clave a los delanteros, demostrando que su influencia no termina en la defensa. Esto es un cambio significativo en un equipo que ha buscado en los últimos años una identidad más ofensiva. El entrenador ha elogiado su enfoque en el desarrollo integral como defensor y sus esfuerzos por contribuir al ataque, especialmente en situaciones de juego a balón parado.

En un análisis más profundo, las estadísticas revelan que Busso ha mantenido un promedio de 3.5 intercepciones por partido en lo que va de la temporada. Este número es impresionante y muestra su eficacia como jugador defensor. Con cada partido, su conexión con el resto del equipo se fortalece, y esto es algo que todos los seguidores de Vélez Sarsfield deberían celebrar. Su crecimiento es vital para el futuro inmediato del club, y todos los ojos estarán puestos en él en los próximos encuentros.