Á. Busso ha mostrado un crecimiento impresionante en su rol como arquero del primer equipo de Vélez Sarsfield. En cada encuentro, se hace evidente que su capacidad para organizar la defensa y leer el juego ha mejorado notablemente. En el último partido, contra Talleres, que se disputó bajo una llovizna constante, sus intervenciones fueron cruciales. Al finalizar el encuentro, Busso comentó: "Estamos trabajando duro y los resultados comienzan a reflejar lo que hacemos en la semana".

En términos de estadísticas, Busso ha acumulado tres porterías a cero en sus últimas cinco apariciones. Esto no es casualidad, su trabajo para mejorar la comunicación con los defensores también ha sido un factor determinante. Con jugadores como I. Andrada y L. Cristaldo a su lado, se ha formado una unión sólida.

Sin embargo, hay aún áreas de mejora. La gestión del balón en situaciones de presión a veces le juega en contra. Se le recuerda a la afición su error en el partido contra San Lorenzo, donde un mal pase casi le cuesta a su equipo un gol. A pesar de esto, la confianza que el cuerpo técnico tiene en él es inquebrantable.

¿Podría Á. Busso convertirse en el siguiente ícono de Vélez Sarsfield? El tiempo lo dirá. Con 23 años, tiene un camino por delante y ya está demostrando su valía. Si sigue así, podría incluso atraer el interés de clubes europeos en las próximas temporadas.