El ambiente en el campamento de Vélez Sarsfield es optimista, y gran parte de esa confianza se debe a D. Domínguez. El defensor ha mostrado un nivel excepcional, destacándose no solo por su habilidad para recuperar balones, sino también por su capacidad de organizar el juego desde la zaga. Su liderazgo es evidente; en cada partido, él coordina a sus compañeros, asegurando que el equipo mantenga una estructura sólida.

En los últimos encuentros, Domínguez ha sido el muro ante ataques rivales. Su último partido en casa, donde Vélez Sarsfield se enfrentó a Racing Club, fue una clara exhibición de su talento. Con varios despejes cruciales y una lectura anticipada de juego impecable, contribuyó a que el equipo mantuviera la portería a cero. Este tipo de rendimiento es lo que necesitan los fortineros para mantenerse competitivos en la liga.