La pasión de Belén Salvador por el fútbol salió a la luz a los 6 años cuando comenzó a llevar la pelota a la escuela para jugar en los recreos. En ese momento, practicaba hockey y convenció a su madre para que la anotara en fútbol. En su primer entrenamiento, "jugó un picadito" con Miriam Mayorga, la mediocampista de Bariloche que jugó en Boca Juniors e integró la Selección Nacional de Fútbol Femenino, de visita en la ciudad. Quedó deslumbrada. En febrero de este año, esta mediocampista fue seleccionada por Vélez Sarsfield para formar parte de la reserva. Su familia acompañó su decisión y accedió a que la niña se radicara en la ciudad de Buenos Aires. "Desde un primer momento, le vimos pasta para el fútbol. Es un cañoncito. Era chiquita y pese a que jugaba con pibas más grandes, cuando entraba, se quería comer la cancha. Pero a la vez, siempre entendió que es un juego en equipo", definió orgullosa su madre, Anahí Quesada. Desde marzo que se radicó en Buenos Aires, la rutina de Belén comienza a las 5.30: el entrenamiento arranca a las 7 hasta las 11.30. Y después de almorzar, entrena nuevamente en la villa olímpica del club en provincia de Buenos Aires, hasta las 18. Semanas atrás, Belén integró la Selección de Río Negro que se consagró campeón en los Juegos Epade, una competencia regional para deportistas juveniles de la Patagonia. La final se jugó ante Neuquén y en ese encuentro, la barilochense concretó el gol que les permitió ganar. "Fue un placer representar los colores de mi provincia. Además, pude jugar con mi mejor amiga Lina Delgado y a Chula que juega en Cruz del Sur. Ellas dos son mi todo. Poder jugar la final de los Epade y poder meter el gol de la final lo disfruté muchísimo y estoy súper contenta", concluyó Belén que ahora se prepara para su próximo desafío: hoy y mañana, empezará a entrenar con la Selección Nacional en el predio Lionel Messi de la AFA en Ezeiza.