El sol brillaba intensamente en Buenos Aires durante el último partido de Vélez Sarsfield, o quizás la presión era aún más intensa que el clima. Muchos aficionados podían sentirlo. El centro del campo, que debería ser el motor del equipo, ha mostrado debilidades que no pueden ignorarse. Las transiciones de defensa a ataque no son fluidas, lo cual es preocupante para cualquier equipo que aspire a grandes cosas.

Un analista del club comentó que la falta de creatividad en el medio es alarmante. Aunque algunos jugadores como R. Aliendro y T. Andrada tienen talento, el equipo carece de cohesión. En el último encuentro, el mediocampo fue superado, y esto permitió que el rival generara muchas oportunidades, lo cual no es típico para un equipo con el ADN de Vélez Sarsfield.

Entrenar la habilidad de los jugadores debe ser una prioridad. Se deben realizar cambios tácticos y posiblemente buscar nuevas incorporaciones en el mercado de transferencias. La pregunta es: ¿existe una solución interna o se deberá acudir al mercado? Mi opinión es que la oficina de reclutamiento debe considerar nuevas opciones más entusiastas.

El próximo partido será una prueba de fuego para el centro del campo. Los seguidores esperan ver una reacción, un destello de lo que Vélez Sarsfield ha demostrado en el pasado. Si no hay evolución, el equipo podría encontrarse en una posición complicada en las siguientes fases de la liga.